Un cambio atmosférico
El aire se volvió más denso cuando el Sr. Thompson anunció la lectura del testamento, y las conversaciones se desvanecieron en un silencio cargado de expectación. La risa de Emily, aún grabada en mi mente, sonaba fuera de lugar y me crispaba los nervios. Cuando todos se dirigieron hacia el salón, el ambiente se volvió tenso, como el momento de suspensión previo a un viaje en montaña rusa. Escribiera lo que escribiera mi marido, esperaba que diera sentido a aquel inquietante día.

Un cambio atmosférico
Piensa en Emily
Mi hija Lisa me agarró de la manga y susurró: “Mamá, Emily parece… diferente hoy, ¿verdad?”. Intenté mantener un tono tranquilizador y respondí con un suspiro: “Lisa, no saquemos conclusiones precipitadas. Es un día difícil para todos”. Sin embargo, en mi interior, las dudas sobre la compostura de Emily no dejaban de atormentarme. Lisa apenas asintió y una mirada de comprensión entre nosotras sancionó que vigilaríamos la situación, por si acaso.

Considera a Emily

