En busca de pistas
Juntos escudriñamos el testamento, analizando línea por línea, palabra por palabra; “A mí me parece un poco… raro”, observé, señalando unas cuantas frases que no reflejaban en absoluto el estilo de James. Ambos nos inclinamos sobre el escritorio, con las cabezas casi juntas mientras el señor Thompson se ajustaba las gafas, y notamos cómo el lenguaje parecía inusualmente frío y distante, carente de la calidez que James sabía imprimir a cada uno de sus borradores.

En busca de pistas
Sentimientos encontrados de resolución
Al salir del despacho del Sr. Thompson, sentí que me recorrían emociones contradictorias: por un lado, la sensación de estar más cerca de la verdad; por otro, el miedo a lo que pudiera descubrir; sabía que el siguiente paso sería enfrentarme a Tom y, sólo de pensarlo, se me retorció el estómago, preguntándome si sabía más de lo que había dejado entrever sobre las intenciones de su mujer, sabiendo que sólo había una forma de averiguarlo.

Sentimientos contradictorios de resolución

