Desentrañando la risa
Aquella noche, la risa de Emily siguió persiguiéndome, dejándome la sensación de que ocultaba algo; tumbada en la cama, decidí que descubriría la verdad, convencida de que había una incoherencia en la forma en que había llegado a poseer tanto, y decidida a desenmascarar lo que había detrás de aquella fachada; empezaría por el testamento, porque sabía que Jeremy, mi difunto marido, nunca haría cambios a la ligera, y aquella risa seguía siendo para mí como un enigma que tenía que resolver a toda costa.

Desentrañar la risa
Reunión con el Sr. Thompson
Al día siguiente, tras pasar la noche en vela dando vueltas en la cama, llamé al Sr. Thompson en busca de respuestas, segura de que él las tenía; concertamos una reunión en su despacho y, al entrar, me invadió una mezcla de nerviosismo y determinación, preguntándome si podría confirmar alguna anomalía en el testamento, mientras en mi interior coexistían la esperanza, la sospecha y la firme resolución de afrontar cualquier verdad que se ocultara tras aquel misterio.

Reunión con el Sr. Thompson

