Amanecer del descubrimiento
Landon comprobó meticulosamente su equipo -cámara, linterna, cizallas-, cada herramienta era una llave para desentrañar lo desconocido. Le invadía la emoción, pero bajo ella se escondía una inquietante aprensión. Estaba a punto de descubrir un misterio que había permanecido enterrado en las profundidades del bosque, oculto al mundo durante quién sabe cuánto tiempo. Mientras se aseguraba la mochila y subía al jeep, los primeros rayos dorados del amanecer se extendían por el horizonte, iluminando su camino, uno que, una vez emprendido, nunca podría abandonar.

Amanecer del Descubrimiento
El viaje de vuelta
El jeep retumbaba a lo largo del accidentado camino forestal, y sus neumáticos levantaban polvo y gravilla mientras Landon avanzaba. Su mente zumbaba de expectación, la emoción del descubrimiento luchando contra la inquietud que le subía por la espalda. ¿Y si estaba a punto de tropezar con algo que no debía ver? Sin embargo, el encanto de lo desconocido era demasiado fuerte para resistirse. La luz del sol se filtraba a través de las densas copas de los árboles, proyectando sombras cambiantes en su camino, que reflejaban las vacilantes dudas y la determinación que luchaban en su interior.

El viaje de vuelta

