Primera visión
Cuando Landon se acercó al claro, un espeso velo de niebla se adhirió al paisaje, arremolinándose como un guardián silencioso de secretos olvidados. Al atravesarlo, se desplegó ante él la espeluznante visión del cementerio de camiones: hileras de gigantes oxidados, abandonados y sin vida, con sus corpulentos armazones engullidos por enredaderas rastreras y por el propio tiempo. El silencio era ensordecedor, un contraste inquietante con el pulso que le latía en los oídos. Envuelta en la niebla matutina, la escena parecía congelada en otra época, un escalofriante recordatorio de que algunos misterios no están destinados a ser desenterrados.

Primer vistazo
Herramientas de la Revelación
Landon apretó con fuerza la cizalla y su pulso se aceleró al adentrarse en el laberinto de acero olvidado. No tenía sólo herramientas en las manos: eran su billete para desentrañar un misterio enterrado en el óxido y el tiempo. El camión más cercano se alzaba ante él, con su carcasa corroída susurrando historias de abandono. Pasó los dedos por el metal frío y desgastado, inhalando el olor a tierra húmeda y podredumbre. A cada paso que daba, su determinación se consolidaba. Fueran cuales fuesen los secretos encerrados en aquel cementerio, estaba a punto de sacarlos a la luz.

Herramientas de revelación

