No tiene sentido
John respiró hondo y tragó con dificultad. Su cerebro, que se inclinaba hacia el pensamiento lógico, estaba decidido a descubrir una explicación racional. Tal vez un roedor se las había arreglado para entrar, o quizá un mapache había logrado abrirse paso de algún modo a través de una fisura del tejado. Sin embargo, en el fondo comprendió que aquello no era lo mismo. Los sonidos eran demasiado densos y demasiado intencionados para su comodidad. No se trataba simplemente de un animalillo que viajaba de un lugar a otro.

No tiene sentido
Una reacción instantánea
Avanzó cautelosamente otro paso, lo que hizo que su cuerpo se endureciera. El resultado fue que entró en el pasillo, que estaba situado junto a la puerta de su dormitorio. John tuvo que abrir la puerta de su dormitorio para llegar al lugar de su casa que intentaba alcanzar; sin embargo, cuando lo hizo, notó que el sonido que había sobre él respondía a su acción inmediatamente.

Una reacción instantánea

