La negación de Emily
A medida que nuestro caso iba tomando forma, Emily seguía actuando como si no hubiera pasado nada: “No he hecho nada malo”, declaró desafiante, aferrándose rígidamente a su versión de los hechos. Su obstinación y su creencia de que podía ganar no hicieron sino reforzar mi determinación. Observar su negativa a reconocer la verdad avivó aún más mi determinación de garantizar que se hiciera justicia, a pesar de todos sus intentos de resistirse.

La negativa de Emily
Sentir la guía de James
En medio de todo, sentí la presencia de mi marido, como si estuviera allí para guiarme suavemente. Su voz parecía susurrarme al corazón: “Haz lo correcto”. Este pensamiento me reconfortó, recordándome que la lucha no era sólo por mí, sino también por él. Me impulsó a seguir adelante, decidida a asegurarme de que todo terminara como él hubiera querido. Con James en mi mente y en mi corazón, el camino por delante parecía por fin un poco más claro.

Sentir la guía de James

