Retroceder
El miedo a presionar demasiado me retuvo: no quería arriesgarme a alejar a Tom, así que cedí con un “vale, dejémoslo”, aunque en mi interior la determinación de investigar en silencio seguía intacta; sabía que algo no iba bien y, mientras fingía dejar el asunto, mi mente seguía acelerada, decidida a indagar más sin que Tom se diera cuenta.

Marcha atrás
Una aliada de confianza
Encontré alivio confiando en Lisa, contándole cada detalle del encuentro con el señor Thompson y de la conversación con Tom; “Sabía que había algo extraño”, asintió, ofreciéndose a ayudar, y en ese momento formamos una alianza silenciosa. “Debemos averiguar más cosas sobre Emily sin alarmarles”, sugirió, y yo, confiando en su criterio, asentí: juntos intentaríamos desenredar aquella maraña.

Un aliado de confianza

